Esta mañana se ha clausurado el V Centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús y el Año Jubilar Teresiano que concedió el Papa Francisco para todas las diócesis españolas entre octubre de 2014 y octubre de 2015. El día de la fiesta litúrgica de la santa, el 15 de octubre, ha marcado el inicio y el fin de esta celebración jubilar para la iglesia católica en España.

El acto central del día ha sido la celebración eucarística que ha presidido el cardenal Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en la Plaza de santa Teresa, en Ávila, a las 11.30 h.

Los voluntarios, que han estado presentes en todos los actos que han tenido lugar a lo largo del Año Jubilar, acogían desde primera hora de la mañana a las 8500 de personas que han llenado la Plaza de santa Teresa para participar en la Misa de clausura del V Centenario.

Antes del inicio de la celebración eucarística, se han vivido dos momentos solemnes: alrededor de las 8.00 h. entraban en la Plaza los miembros del Ilustre Patronato de la Santa Vera Cruz portando la imagen del Cristo de los Ajusticiados, que ha presidido el altar. Justo antes de comenzar la Eucaristía, se han colocado frente al altar las imágenes de Santa Teresa y la Virgen de la Caridad, que se han trasladado en procesión desde la catedral.

Concelebrantes

A las 11.30 h. daba comienzo la celebración eucarística. Junto al presidente de la CEE han concelebrado el nuncio apostólico en España, Mons. Renzo Fratini; el obispo de Ávila, Mons. Jesús García Burillo; el arzobispo de Valencia, cardenal Antonio Cañizares Llovera; el arzobispo castrense, Mons. Juan del Río; los arzobispos de Toledo, Oviedo y Granada (monseñores Braulio Rodríguez Plaza, Jesús Sanz Montes y Francisco Javier Martínez Fernández); los obispos de Santander, Osma-Soria, Segovia, Jaén, Zamora, Plasencia y León (monseñores Manuel Sánchez Monge, Gerardo Melgar Viciosa, César Augusto Franco, Ramón del Hoyo López, Gregorio Martínez Sacristán, Amadeo Rodríguez Magro y Julián López Martín); el obispo auxiliar de Toledo, Mons. Ángel Fernández Collado; el obispo emérito de Segovia, Mons. Ángel Rubio Castro; el administrador diocesano de Palencia, Antonio Gómez Cantero, y el Secretario General de la CEE, José Mª Gil Tamayo.

En representación de la orden del Carmelo han concelebrado el prepósito general, P. Saaverio Canistrá, OCD, y el provincial de la Provincia Ibérica, P. Miguel Márquez, OCD. Además del obispo emérito de Galloway y el obispo de Motherwell, en Escocia, monseñores Maurice Taylor y Joseph Toal. A estos hay que añadir más de 300 sacerdotes y más de 200 miembros de vida consagrada, con una amplísima representación de la orden del Carmelo.

Ha participado numerosas autoridades locales y provinciales, encabezadas por el alcalde de Ávila, José Luis Rivas Hernández. También se ha contado con una representación de la Junta de Castilla y León.

Mons. Burillo: “Que Santa Teresa nos ayude a renovar nuestro castillo interior”

La celebración eucarística ha comenzado con el saludo del obispo de Ávila, diócesis que ha vivido con gran intensidad este año jubilar. Mons. García Burrillo ha dado la bienvenida a todos los participantes y se ha dirigido de manera especial a los más de 500 voluntarios que han acogido a los peregrinos en los distintos actos que han tenido lugar durante el V Centenario.

“La santa nos recibe”, “año de gracia extraordinario” señalaba Mons. Garcia Burillo, quien ha acabado pidiendo a la santa que “nos ayude a renovar nuestro castillo interior”.
Card. Blázquez: “Ha merecido la pena ponernos en camino”

El cardenal Blázquez resumía al iniciar la homilía lo que ha supuesto la celebración de este V Centenario: “hemos quedado sorprendidos por la capacidad de convocatoria de santa Teresa y hemos reavivado en la Iglesia y en la sociedad el mensaje inmarcesible que continúa emitiendo. ¡Qué regalo nos hizo Dios al darnos a esta mujer genial! Ávila ha quedado para siempre ennoblecida con su nacimiento, con su vida y con su obra”. Para el presidente de la CEE “ha merecido la pena ponernos en camino” para ir de la mano de la santa “desde el encuentro con el Señor a todas las periferias y para renovar la dimensión misionera de nuestra vida cristiana”.

Durante la homilía, el cardenal Blázquez ha resaltado como santa Teresa fue capaz de comprender la revelación de Dios y la persona de Jesucristo con “claridad y hondura”.
También ha recordado cómo Cristo era el centro de su vida y cómo reivindicó “con decisión” su humanidad. En este sentido ha recordado que “la Humanidad sacratísima de Jesucristo abarca en la pluma de Teresa todo el itinerario del Señor desde su nacimiento en Belén, vida escondida en Nazaret, pasión y crucifixión en Jerusalén, glorificación y presencia eucarística hasta la cercanía a nosotros. Está junto a nuestro lado; no se ha alejado ni desentendido de nosotros”.

El cardenal Blázquez ha sido rotundo al afirma que es tiempo de caminar “¿Adónde? Al encuentro con Jesucristo (…) Es tiempo de caminar hacia las periferias geográficas y humanas como hermanos y apóstoles (…). Es tiempo de caminar al Año de la misericordia de Dios, convocado por el Papa Francisco, que se abrirá el 8 de diciembre”.
El presidente de la CEE participa en el Sínodo de los obispos y ha cerrado su homilía con una petición: “uniéndonos a la Asamblea de obispos, que se celebra estos días en Roma, invocamos la intercesión de santa Teresa para que los padres inicien en la fe a sus hijos. La fe se transmite particularmente enseñando a rezar a los niños y rezando con ellos”.

P. Saverio Cannistrà: “Tengo que decir ante todo gracias”

Antes de concluir la eucaristía, ha pronunciado una alocución el Prepósito General de los carmelitas descalzos, P. Saverio Cannistrà, quien ha comenzado deseando a todos los presentes una feliz fiesta de santa Teresa de Jesús.

El P. Saverino Canistrà ha ido agradeciendo y enumerando a todos los que han colaborado en este V Centenario. Además, ha exhortado: “es tiempo de caminar”, y al concluir el año jubilar, “comienza lo mas apasionante”; así ha invitado a sembar en nuestra sociedad con lo que hemos aprendido este año. “Juntos andemos, Señor” es el lema que ha propuesto para seguir caminando.

Con la bendición apostólica a todos los presentes ha concluido la celebración eucarística y ha quedado clausurado el V Centenario.