Pronto se cumplirán dos años desde que tuvo lugar – en el Salón de la Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE) – la presentación oficial de la 3ª edición del Misal Romano de altar, en castellano.

Por aquel entonces – tal como lo anticipábamos en un boletín LPS de agosto de 2016 – intervendría en dicho acto el reciente cardenal (nombrado por el papa Francisco) monseñor D. Carlos Osoro Sierra (a su vez, vicepresidente de la CEE). Acompañado de mons. D. Julián López Martín (presidente de la Comisión de Liturgia); D. José María Gil Tamayo (secretario General de la CEE); D. Luis García Gutiérrez (director de la Comisión de Liturgia) y D. Manuel Fanjul García (director general de publicaciones de la CEE).

No obstante, el texto de la actual edición es el resultado de un largo trabajo de revisión y actualización que obtuvo su aprobación en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española el 21 de abril de 2010.

Y tuvieron que pasar cinco años y medio más para que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos confirmara la publicación del nuevo Misal Romano.

Es uno de los libros litúrgicos más importantes de la celebración de la Iglesia: texto indispensable para la celebración de la Santa Misa. En él, la parte fundamental está compuesta por las oraciones que se necesitan para la Eucaristía, pero, además, se describen los ritos que se desarrollan durante la misma (gestos, movimientos, posturas, etc.…) y quiénes intervienen en cada ocasión (celebrante, concelebrante, acólito, lector, salmista…).

Tanto las oraciones como los ritos contenidos en el misal actual, son herencia de la larga historia litúrgica de la Iglesia en sus diversos tiempos, momentos, sensibilidades espirituales y acentos teológicos.

La tercera edición del Misal Romano es la continuadora de las otras dos publicadas después del Concilio Vaticano II (en los años 1970 y 1988 respectivamente) y se sitúa en línea de continuidad con ellas.

No obstante, la presente versión significa un notable enriquecimiento en relación a las precedentes. En efecto, ofrece una traducción al castellano con abundantes y singulares cambios de expresión, retoques y precisiones; todo ello para preservar la fidelidad al texto latino original del año 2008. Así mismo, también se ha cuidado aún más las rúbricas para facilitar su comprensión y desarrollo dentro de la celebración.

A principios de este mes, salía a la luz el último número (el 359) de Pastoral Litúrgica que tiene un contenido del todo especial.

Dado que uno de los objetivos de esta revista es el de ser un medio de difusión de los documentos litúrgicos.

Y este número está dedicado monográficamente a la publicación de la Ordenación General del Misal Romano (OGMR). Eso es, de la versión de la última edición (la tercera) de 2008, y de los otros documentos que encabezan el propio Misal Romano: la Constitución apostólica Missale Romanum, la Carta apostólica Mysterii Paschalis y las normas universales sobre el año litúrgico y sobre el calendario.

Según se expresa en el editorial de la revista, a estas alturas, de todos es sabido que la última edición del Misal -en lengua latina- es del 2002. Y dado que los trabajos de traducción hacían prever una cierta demora en la aparición de dicho volumen, que contenía numerosos cambios con respecto a la segunda edición española (de 1988), en el año 2005 se anticipó la publicación de la OGMR para que pudiera ser conocida y asimilada sin tener que esperar a la edición última del presente Misal.

En definitiva, catorce años mediaron entre la aparición de ésta, en versión oficial latina y la publicación correspondiente a la de nuestra edición, en lengua española. Durante todo ese tiempo, mientras estábamos a la espera del nuevo Misal, pudimos disponer de una pequeña edición publicada en el 2005 por Coeditores Litúrgicos.

Por eso, la CEE, cree que ha llegado el momento de ofrecer a sus lectores -y a cuantos puedan estar interesados- una edición manual de los documentos ya citados, correspondientes a la última edición oficial publicada. Se trata de un instrumento de trabajo, de estudio y de consulta, cuya intención es la de facilitar el acceso a cuantos quieran encontrarlos de modo manejable sin necesidad de tener que recurrir al grueso volumen del Misal Romano.

De este modo, continúan así con la mejor tradición de esta revista, Pastoral Litúrgica, cuyo número 32/35 (1966) ya publicó íntegra (y a dos colores) la OGMR promulgada por Pablo VI el 3 de abril de 1969.

Se publican por separado debido a la importancia de su contenido. La eucaristía es la fuente y la cumbre de la vida de la Iglesia. Es siempre oportuno, entonces, que tanto pastores como fieles puedan profundizar en los documentos que regulan su celebración.

Estos no son solo un conjunto de normas para la correcta celebración de la eucaristía, sino que se trata de un tesoro de indicaciones teológicas, espirituales, litúrgicas y pastorales para mejor comprender, participar y, por lo tanto, celebrar el sacramento del memorial del Misterio pascual de Cristo que constituye a la Iglesia.

Una publicación “exenta”, separada del Misal Romano, ayuda también a que los distintos ministros que sirven tanto en la mesa de la Palabra como la mesa del altar puedan acceder de manera más cómoda y manejable al texto que les orienta en el modo de desempeñar de la mejor forma posible cuanto les compete en el ejercicio de su ministerio dentro de la celebración sacramental.

Y con estas líneas, la Librería de nuestra diócesis, la Librería de Pastoral, extiende su COLABORACIÓN y SERVICIO a la espera que, conjuntamente con la publicación de la Conferencia Episcopal, sea una decidida apuesta por la pastoral de la Eucaristía; pues cuanto más se conozca la riqueza contenida en todos los aspectos de estos documentos, tanto más digna, consciente y fructuosamente podremos celebrar este sacramento único.

* Fuentes: CEE / Religión Confidencial / Todocolección/ Coeditores Litúrgicos / Aciprensa / Catholic.net / “La misa, corazón de la Iglesia” (CPL, 2018) / Hemeroteca de boletines LPS

 

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