Dos sacerdotes de la Diócesis de Santander acompañan al grupo de peregrinos españoles que participan en la Jornada Mundial de la Juventud de Panamá dentro de la peregrinación organizada por el departamento de pastoral juvenil de la Conferencia Episcopal.

Chema Salazar, Delegado de Pastoral Juvenil y vicario parroquial de Castro Urdiales, junto con Adrián Sáinz, párroco de Barcenaciones, Golbardo, Herrera de Ibio, Ibio, La Busta, Rudagüera y Virgen de la Peña, son la representación de nuestra diócesis en el encuentro de mayor envergadura global que la Iglesia organiza.

El grupo de peregrinos está formado por 48 personas, entre los que cabe destacar la presencia del obispo de Teruel-Albarracín, Mons. Antonio Gómez Cantero (el tercer cántabro, nacido en Quijas) junto a un nutrido grupo de sacerdotes de distintas diócesis españolas. A ellos se les unirán el lunes otros Obispos españoles, entre los que estará el Cardenal Arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra, cántabro también.

En Costa Rica y en la diócesis de David

El pasado 12 de enero partían rumbo a Costa Rica, desde donde están conociendo la realidad eclesial de Centroamérica durante los Días en las Diócesis. Han tenido tiempo para conocer los lugares más emblemáticos, de compartir momentos lúdicos y de prepararse espiritualmente para lo que está por llegar.

Chema y Adrián junto a otro sacerdote y su familia de acogida de la parroquia de Santiago apóstol

El 17 de enero llegaban a Panamá, a la parroquia de Santiago apóstol de Alanje. El grupo de peregrinos españoles, durante estos días, estará viviendo y conociendo diversas experiencias pastorales en la diócesis panameña de David. A partir del miércoles será cuando, con la llegada del Papa, comience la Jornada Mundial de la Juventud, propiamente dicha, y todos los focos apunten a los actos centrales de la JMJ, que tras el último Sínodo de Obispos sobre «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional», hila con el lema tomado de las palabras de la Virgen en la Anunciación: Hágase en mí, según tu palabra.