Este fin de semana la Diócesis de Santander celebra el tradicional “Día del Seminario”, este año con el lema, “Apóstoles para los jóvenes”. En el actual curso académico se preparan en Corbán un total de siete seminaristas y la fraternal colecta de las misas de esta jornada irá destinada para ayudar al Seminario, como ya es costumbre.

Carta Pastoral Obispo

Con motivo de esta Jornada, el obispo de Santander, monseñor Manuel Sánchez Monge, ha escrito una Carta Pastoral en la que afirma que aunque las vocaciones sacerdotales escasean, es necesario evitar “la pesadumbre”; más bien “debemos de vivir con gozo nuestra vocación e  implicarnos más en la pastoral vocacional”.

El prelado destaca que seguir a Cristo significa “ponerse en camino”, defenderse de la “esclerosis y el anquilosamiento”, para ser un testimonio “vivo y creíble” del Reino de Dios en este mundo.

En su carta resalta que los sacerdotes son “indispensables” para la pastoral vocacional si éste se comporta como un testigo “apasionado de la propia vocación” para hacerla así más “atractiva a los demás”. Al tiempo el obispo insta a que se hagan “llamadas explícitas” al sacerdocio, pero siempre “proponiendo, no imponiendo”, tal como quiere la Iglesia.

El problema vocacional -enfatiza en su Carta- no consiste, sobre todo, en la escasez del número de sacerdotes, sino en que “no se escucha la llamada” de Cristo a evangelizar. Son “muchos” los cristianos, incluso “practicantes convencidos”, que viven sin sospechar que “tienen el encargo de anunciar y comunicar” a Jesucristo a los demás”.

Para lograr esta actitud es imprescindible la oración. Sólo en el “encuentro silencioso y amoroso” con Jesucristo se escucha la llamada a la misión. El “encuentro personal” con Cristo, la escucha atenta de su Palabra “conmueve, seduce y motiva” para la tarea evangelizadora como sacerdotes.

Implicación en la Pastoral vocacional

El obispo de la Iglesia cántabra, en su carta pastoral destaca la necesidad de “orar por las vocaciones. Dios está en el “origen” de toda vocación. Él “llama a los que “misteriosamente” lleva en su corazón. Sólo Dios puede “tocar” el espíritu del hombre y decirle con voz potente: “Vente conmigo”.

Por ello, la Iglesia debe acoger cada día la invitación “persuasiva y exigente” de Jesús, el cual que “nos pide que roguemos al dueño de la mies que envíe obreros a su mies”.

Mons. Sánchez insta  también “a las comunidades (religiosas y parroquiales) a que recen” y que se dé un “buen testimonio”, para vivir “más y mejor la radicalidad evangélica”.

Por otro lado, exhorta a los sacerdotes a “irradiar” la “verdadera alegría”; la alegría que no se identifica con la jovialidad, significa. Asimismo propone vivir “centrados” en “nuestra misión y vivir habitualmente bien dentro de nuestra propia piel de sacerdotes”.

Para promover las vocaciones “específicas” al ministerio sacerdotal es también “indispensable el ejemplo” de los que ya han dado su “sí” a Dios y lo mantienen con “fidelidad creativa”.

El obispo de Santander destaca que “el testimonio personal” animará a los jóvenes a tomar “decisiones comprometidas” que determinen su futuro. Para “ayudarles es necesario el arte del encuentro y del diálogo que sea capaz de iluminarles y de acompañarles”, pero a la vez -advierte- de que donde no hay una iniciación cristiana “seria, no surgen las vocaciones”.

Por último en la Carta pastoral del Obispo, Mons. Sánchez Monje, cita al papa S. Juan Pablo II, el cual dijo que una propuesta concreta, hecha “en el momento oportuno”, puede ser “decisiva para provocar en los jóvenes una respuesta libre y auténtica” en favor del sacerdocio o de la vida consagrada (religiosos y religiosas).

 

MÁS INFORMACIÓN: www.seminariodecorban.com

 

GABINETE DE PRENSA

Santander,  16 marzo 2018

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