Esta mañana, la Unidad Pastoral del Centro de la ciudad de Santander, ha convocado a los niños de las parroquias a participar, junto a nuestro Obispo, D. Manuel, que presidió la Eucaristía, de la Jornada de la Infancia Misionera. En la Misa, se situó el misterio de la Navidad, de la que todavía tenemos vivo recuerdo, en una tienda de campaña. María, José y el Niño se convirtieron por un momento en transeúntes avanzando hacia Egipto en su huida.

Tras la Misa se realizó un acto en la calle, reivindicando la situación de los refugiados en el que se leyó un manifiesto. Además, los niños utilizaron un «paracaídas» para visibilizar la situación de tantos refugiados que tienen que ponerse en marcha, como María y José, para poner a salvo a sus hijos. Con cada «en marcha» se movía el paracaídas, visibilizando una oración común para que la alegría vuelva a todas las familias que pasan por esas situaciones difíciles, y que estás situaciones sean cosa del pasado y les deje vivir en paz.

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