El joven, Joaquín Rodríguez Parets Castresana (Santander-1984), será ordenado como Diácono Permanente por el obispo de Santander, Mons. Manuel Sánchez Monge, durante una Eucaristía que se oficiará en la Catedral, este martes 8 de diciembre, a las 17,00 horas.

Joaquín Rodríguez Parets, de 31 años de edad, nació en Santander el 12 de mayo de 1984 y desde su juventud estuvo muy vinculado a las actividades pastorales de su parroquia.

Este joven, se encuentra retirado desde hace unos días, como es tradición antes de que reciba una ordenación sagrada; y mediante una carta, ha manifestado su “gran alegría” por el acontecimiento de su ordenación, a la vez que invita “a todos” a que le acompañen “con vuestra presencia y oración”, precisó.

Por su parte, el Vicario General de la Diócesis de Santander, el padre Manuel Herrero Fernández, ha exhortado al presbiterio diocesano a “participar y a acompañar al futuro diácono con la presencia orante”.

El obispo también animó hace unos días al nuevo diácono a que se preparara “en la oración” para recibir este ministerio el día en que también se celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, y le pidió que su vida como diácono permanente sea “un servicio a la Iglesia y a los pobres”.

Como es sabido, en esta jornada del 8 de diciembre, la Iglesia universal también iniciará el Año Jubilar de la Misericordia que inaugurará el Papa Francisco.

Labor pastoral con los jóvenes

Joaquín Rodríguez Parets viene trabajando con notable dedicación en la Pastoral Juvenil de la Diócesis en los últimos años, y colaboró en la organización y desarrollo de los días previos a las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebraron en Madrid en agosto de 2011.

Entonces, un numeroso grupo de jóvenes peregrinos procedentes de varios países del mundo, pasó en Cantabria unos días donde celebraron múltiples actividades pastorales antes de acudir a la capital de España para reunirse con el entonces Papa, Benedicto XVI.

Pero la maduración de su vocación se produjo, como el mismo asegura, en el año 2005, con motivo de otra Jornada Mundial de la Juventud, la de Colonia, que también presidió Benedicto XVI.

Rodríguez Parets cuenta que desde muy joven comenzó a colaborar en la vida de su parroquia como catequista, organización de campamentos y de otras actividades más.
Después de terminar sus estudios en el Colegio de La Compañía de María y posteriormente los de Magisterio, se planteó primero la vocación sacerdotal y tras un período de maduración, sintió que para llevar a cabo una vida de servicio y de actividad, era mejor la de Diácono permanente, ya que esta ordenación le permitiría más tiempo para realizar actividades pastorales.

Actualmente trabajar como profesor en el colegio de La Compañía de María donde lleva varios años dedicado a la enseñanza pero colaborando en múltiples actividades pastorales, en especial en las relacionadas con los jóvenes,

Durante estos años, ha promocionado, junto al sacerdote Álvaro Asensio, el Proyecto Adorar que facilita la oración ante el Santísimo en la noche de los jueves en la parroquia de la Anunciación, y ha fomentado también la creación de una orquesta y coro de jóvenes, en la Diócesis.

Funciones de un diácono

En la ordenación, los diáconos reciben una gracia sacramental propia y, en comunión con el obispo y el resto de los sacerdotes, sirven al Pueblo de Dios en el ministerio de la liturgia, de la Palabra y de la caridad.

Igualmente, es oficio propio del diácono administrar el bautismo, reservar y distribuir la Eucaristía, así como asistir al matrimonio y bendecirlo en nombre de la Iglesia.

Asimismo, están conferidos para llevar el viático a los moribundos, leer la Sagrada Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo; presidir el culto y la oración de los fieles, administrar los sacramentales y presidir el rito de los funerales y sepultura.